Puertollano

En memoria de Ángel García Cáceres y Juan Francisco Serna

El escritor puertollanense Ramón Aguirre recuerda a dos grandes personas recientemente fallecidas

Siente la pérdida de dos hombres que apreciaba enormemente tanto por sus trayectorias como por su cercanía

Ramón Aguirre

27/03/2020

(Última actualización: 27/03/2020 22:16)

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Hoy, viernes 27 de marzo, he leído con una mezcla de estupefacción y sorpresa la noticia de que ayer murió un gran profesor, Ángel García Cáceres. Fue un referente educativo de Puertollano. Además, el martes 24 se nos fue también el padre de un gran amigo, Juan Francisco Serna, que destacó enormemente por su labor social y cooperativa en la antigua Sevillana. A los dos les tenía un gran aprecio.

Juan Francisco Serna Ruiz trabajó muy duro y de forma muy responsable por y para todos los trabajadores de la antigua Sevillana. Era muy cercano y siempre saludaba a todo el mundo con una sonrisa y por el nombre. Muy activo, incluso solía montar en bici, hacía sus rutas y se mantenía en buena forma física hasta hace muy poco. Siempre tuvo una gran vitalidad. No bebía ni fumaba, pero el coronavirus se lo ha llevado, –el maldito coronavirus- como me lo trasmitía mi amigo Juan, su hijo, por Whatsapp el pasado martes. Una muy triste noticia. De las que nadie espera ni quiere que lleguen.

Ángel García Cáceres fue un excelente profesor en el Instituto Fray Andrés de Puertollano y después siguió el resto de su vida docente en el IES Comendador Juan de Távora, siendo también jefe de estudios y secretario del mismo. Era un gran tipo en todas las parcelas de la vida, siempre sonriente y afable. Lo recuerdo en clase con anécdotas que quedan ya para el recuerdo, para toda la vida. Desde cuando se pintó en la cara con el borrador sin darse cuenta o con la tiza y no le dio la más mínima importancia (otros profesores se hubieran muerto de la vergüenza) y él siguió como si nada, haciéndonos las vida más fácil a todos. A veces tenía tal confianza que nos contaba chistes. Era un profesor muy cercano que se hacía querer, estuvo siempre comprometido tanto en tu vida personal, como en la académica. Se notaba que la enseñanza era su gran vocación, eso se aprecia enseguida. Deja una gran pena en nuestros corazones, porque era muy querido, y el cariño es algo que se gana en el día a día, y él se lo ganó con creces. Gracias Ángel por cómo has desarrollado tu vida para ti y, principalmente para los demás. Los que te rodeábamos, y por supuesto tu familia, a la que mando un fuerte abrazo y mi más sincero pésame, no te olvidaremos.

No os olvidaremos:

D.E.P. Juan Francisco Serna Moreno Ruiz

D.E.P. Ángel García Cáceres

Ramón Aguirre